13 de julio de 2012

La vida posmoderna




Todo lo sólido se desvanece en el aire
y un fantasma recorre Europa y la casa.
El living, el baño, la galería;
el sótano, las piezas, la terraza.
Los muertos de ayer
son la sal del recuerdo
y hay guirnaldas colgando
desde la última era de paz.
El viento que ahora se levanta
lleva latidos, tamborileos, repiques
de la marcha enérgica y voraz
contra el imperio del abandono
y las despedidas.
Hay que sembrar de álamos
el desierto;
comprar belleza y felicidad en cuotas fijas;
pagar las hipotecas vencidas
¡y nunca seremos familias rotas!

Señora de los Anillos




Con la gracia aérea de una elfa morena
me partís la boca
en lo oscurito del bosque.

Adentrada en el sotobosque,
desayunás tus hongos
con miel de algarroba.
Patay, quesillos
y un cuenco de aloja.

No queremos anillos tiranos.
Nadie podrá atraparnos
ni casarnos.

No hay arroz desperdiciado
en la vereda de ningún templo.
Mejor cocerlo bien sazonado
en la olla hirviente del país de Rohan.

Elfa hermética del bosque,
las ninfas que te envidian se ríen
mientras vuelvo a la choza
con el dulce cogollo
que crece por sí solo en Lothlórien.

Tratando de no ser...



Tratando de no ser
un accesorio momentáneo
ni el agua en la fiesta,
ni el hueco en la ventana.
Tratando de no ser
un pijama a rayas
ni el te digestivo,
ni el timón ni el ancla
Para no conducirte,
para no demorarte,
tratando de no ser
ni el timón ni el ancla.

Pop Music


Volvés del centro caminando
y escuchás a mitad de cuadra
que sale cuarteto
del celular que una pareja sostiene.
Una pareja que forcejea
o juega, o discute.
Justo cuando vas pasando a su lado
se abrazan y besan,
y la voz inconfundible de La Mona dice:
"Te quiero amor..."
Todo  en perfecta sincronía,
con la magia callejera de lo popular.
¿Que significa todo eso?
¿Y por qué me recuerda que dijiste
"puedo desaparecer"
y me llena el cuerpo 
de escalofríos?




22 de mayo de 2012

Una canción a prueba de balas


Necesito un abrazo ahora.
Porro no tengo,
cerveza sí.
Además no puedo ni salir de la casa,
la calle se llena de espías y cámaras,
y vos lejos,
casi desvanecida,
como el verano que empieza a entrar en crisis
y se toma el palo hasta el próximo año.
Es un poema lo que hace falta, uno o dos,
o una canción a prueba de balas.

                                                     

El inquilino


Pensamos en "mañana"
no mucho más que hace diez años.
Apenas media hora más
por mes.
Este inquilino que vive
tranquilo, y se mueve lento
por tu costado inquieto,
a costa tuyo, usando tu pseudónimo,
es el cerebro de una organización mágica.
Consume en verano toda la leña
cortada para el invierno
y falsifica tu firma en las reuniones familiares.
Estás borrado ahora
y la única compañera es Pirra,
la nena de los anzuelos.

A las 9:20, a la noche,
no tenés hambre,
y es indistinto porque no hay comida;
no hay cielo arriba
ni demonios por ahí abajo.
Están mezclados, encimados, confundidos.

Hay una incertidumbre —una no certeza—
pero nadie que golpee la puerta.

Estás vendiendo los libros robados,
la ropa que no usás,
el tiempo que no tenés.

Yo te vi como una aparición
relajarte a los pies de la cama
donde están los perfumes
recreando la vida
cerca de la destilería de esencias
de la que vivíamos cerca,
tan cerca...

Más que...


Más que poeta era borracho, y de cerveza.
Pero esa nochecita entró, se subió al escenario que habían armado para idolatrarlo. Se sentó tras la mesa y empezó a recitar poemas. Poemas desconocidos, nuevos, y algunas cosas que se le ocurrían al momento, todo mezclado.
      —Yo no soy, Larry, una estrellita de rock. —No vengo a cantar lo que esperan escuchar. —Vine por los poemas, por la poesía, por la ceveza libre de cuentas.  

21 de mayo de 2012

Casi un poema



Perdón, el mejor poeta de la época
está durmiendo la siesta.

La tarde es simple y lenta.
El escándalo es la
reina, ahora,
esta tarde triste y lenta como una prostituta que llora
y que no queremos escuchar más dale que dale
la misma historia;
esta tarde:
cuando trajeron a tu hermano de las trincheras, envuelto en sábanas blancas o amarillas
y los vecinos salían a ver el show
escondidos,
mirando de reojo tras
las revistas. La chica de la panadería
le oculta su embarazo a la familia,
no sabe quién es el padre del futuro nieto.
La vida es simple y lenta como esta tarde
que es una dosis mínima,
una muestra gratis.





8 de mayo de 2012

Atlante


Fin de mes. Ni un centavo.
Atlante sosteniendo
el cielo con las manos.

Hay que cortar el pasto


Hay que cortar el pasto y
sacar las telarañas de cada rincón.
Poner veneno alrededor de las plantas,
crear un ámbito seguro
contra toda peste o insecto.
El jardinero vive solo en una casa
silenciosa. Ahora que los días
se destemplan como mal acero
se queda hasta más tarde
y empieza a trabajar con el sol ya
sobre el jardín.
Le cuento de vos
mientras le cebo mate
amargo como le gusta,
como te gusta a vos,
como los yuyos que quita
de entre el pasto bueno.
Habla del amor como de plantas
que crecen y se podan,
se riegan, se abonan.
El mejor beso se da —dice—
con la perfección con que se trabaja un bonsái
y a veces los celos son
cicuta.

Satélites




Decididamente esta tarde
los satélites no estuvieron de nuestro lado.
Igual, así,
nos comunicamos.
Nos amamos un rato por teléfono
mientras el sol entra en crisis
hasta mañana.
Dos cuerpos hermosos
sosteniendo dos latas
unidas por 700 km
de hilo tenso.


3 de febrero de 2012

Debbie


Esta canción empieza a moverse en sus primeros acordes como haría la chica de tus sueños que ahora pasa bajo la lluvia, y va yendo, ahora, temprano, al trabajo que odia, pero que no se atreve a dejar.
      Hay música para cada escena, para cada lluvia.
      Cruza a la tarde la plaza que las luces municipales empiezan a iluminar.
      Espera el colectivo que nunca llega a tiempo. Se mancha con barro el vestido y piensa en  un libro que prestó y que nunca le devolvieron.
      Hay que armar un inventario de objetos prestados; hay que reinventarse todo el tiempo, piensa.
      Pero también hay música sin alma que jamás podría hacerle pensar en el barco que trajo a su abuelo, ni en el primer disco que compró, ni en una mañana de lluvia a mansalva, diluviana.
      Viaja de vuelta sola. Camina a su casa, prende un cigarrillo. Mañana franco de esos que no duran nada.
     
Estas canciones tienen vida. Tienen músculos, órganos, sangre, color. Se escriben solas. Canciones que se reproducen como plaga.
      Pero también hay música sin alma.


4 de enero de 2012

La Canción del verano que no suena en la radio


Nos tomaron por asalto los días
de fritanga del verano,
cocidos sobre el pavimento
de una ciudad ruinosa y convulsiva
que se aferra
a las trampas de la dialéctica
como un huérfano
a las visitas esporádicas
de parejas prolijas, bien vestidas, abstemias,
socias honoríficas del Club Campestre.
"Un verano más y largamos todo,
gato de los techos”— repetía Lucas
cada vez que nos cruzábamos—;
un verano más y listo loco”





18 de diciembre de 2010

Handle with care

Último de los nacidos
bajo la tiranía,
el Erizo no se atreve a dar un paso adelante
ni uno atrás.

“Hay mañanas saladas como el mar” dice tu madre.
“Conócete a ti mismo” dice el encuentro
al pie del cerro,
pero ya nadie cree que valga nada
la calle techada.

Y tus hijos perdidos te avergüenzan tanto
unidos a los borrachos,
caminando a tientas
con un pie en la noche
otro en el alba.

****

Afuera el viento es fuerte;
adentro espero que la pasta se ponga “al dente”
en el organismo.
A lo lejos alguien camina
por una calle que desde acá
no veo.
Empieza con los primeros bostezos,
empezó hace un par de horas,
es el primer engranaje que gira
mientras la tierra llega,
se levanta desde la calle con el paso
de los coches.

****

Ahora el comunicado dice:
“El cazador levantó la tregua y prepara un nuevo y mejorado ataque”
y es imposible expresarse
frente a él como quisieras
sin sentirte ridículo o vano.

****

¿Qué hace que una novela funcione?
No funciona y no funciona.
Este aparato tiene los fusibles quemados.
Llamen al técnico
que es también filósofo,
y está pensándola sin parar
pero quedan demasiadas dudas.

****

La primera parte promete,
pero al final decepciona.
Probó con el coloquialismo,
se puso simbolista un par de meses
pero lo dejó tan fácil como se pensaba.

Me dijo una tarde en su casa subterránea:
“el poema es un dispositivo frágil,
la mínima torpeza lo desbarata.
No te distraigas...”
y me extendió la mano
en la que había un sticker que decía
HANDLE WITH CARE.

****

Empieza a hacer frío para quedarse afuera
pero están cerradas las puertas
y adentro hay
una familia entera.

28 de octubre de 2010

Obra social

¿Qué te gustaría ser
cuando seas grande?
Una banda de delincuentes, papá.
Que la vida y las cosas
de los hombres
no me toquen.

El gallo

Sí, claro.
Lloraría también por los que están a solas
y no piden nada,
hundiéndose entre la culpa y el alba.

Gallito ciego,
tres por tres veces
cantó ante la ventana
del chico debatiéndose entre la furia
y la calma,
el plato con la merca,
la lapicera sin tinta
y el cuaderno de tapas rayadas.

Gallito del alba
escapándole a los zorros, a la cana,
sin casco estrellándose el alma
donde la gloria y la vida
caben en el barro,
en las zanjas.

Tatuada por la espalda

Buscamos todo el tiempo.
Para eso partimos
una y otra vez de cada casa.
Una sonrisa puede convertirse
en carcajada,
o en frío.
Te vi prisionera del hielo
que vas cargando
en las espaldas,
donde hasta ayer
tenías flores tatuadas
ahora hay escarcha.

Lindsay sale de prisión

Lindsay salió de prisión.
Por buena conducta, es lo que dicen.
Yo le daría mi amor,
y le daría todo el día, toda la vida.
Pero es en vano mi terco amor:
a los dos nos gusta comer de la mano,el mismo postre, los mismos labios

1 de agosto de 2010

El éxodo voluntario o La canción del inmigrante

La imbecilidad contagiada como un virus.
No fue un día nublado,
igual, podemos llegarnos hasta
la barra, pedir bajito pero firme
otro vaso de whisky.
El humo de cigarrillo
y los días de sexo sin distinciones
que si es novia una,
esposa la otra,
y aquella viuda.
No tan trágico pero
con el mismo palpitar
de un suicidio
es tu reacción, tan abrupta, tan
egoísta, absurda, pendeja.
Dejás que tome las riendas
que ponga el cartel equivocado
en el camino correcto.
Escuchás una y otra vez
La Canción del Inmigrante
(Immigrant song)
sin remedio.

¡Ah, el Fracaso Sra,
el Fracaso s.r.l.!
el fracaso se apoderó del cielo,
ahora rojo,
ahora frío, lejano,
como buscando el horizonte del desierto
en Sonora.

¿Qué mentira podría ser verdadera?

¿y qué sueños comimos de un sólo bocado
sin tener en cuenta,
luego vendría la cuenta,
demasiado para nuestros bolsillos
de clase baja, asalariada?,
nuestra economía en negro
en rojo, sin aguinaldos.
El amor en la economía de dos ratas,
¡la real pareja de mendigos!
¿O acaso sabemos algo más que mendigar?
¿algún mérito más que saber pedir perdón a tiempo?
¿Dónde pondremos tanta mala suerte?
¿y qué vamos a hacer
cuando sepan el pecado?

Ella habló con las palabras justas. No derrochó
ni una sílaba.
Jamás hubo una
economía hecha tan perfectamente de
silencio, de “sentido común”.
Me doy lujos pequeños, aún con un
sueldo avaro. Cerveza verde, cigarrillos
con más químicos.
Pequeños lujos o pequeñas terquedades.
Puesto en el veraz perdés credibilidad ¿y si con la muerte
entrás al Veraz de dios a pagar los platos rotos, los libros robados,
las oportunidades perdidas?

A mí, la verdad, tu maldad me agrada. Pero no podés ganarme en todo. Te juego a mentir. Rápido y sin pensar, engañar. Te juego a convencer. Te gano. Lejos. Te gano por goleada.
Mi lapicera por ejemplo. Cuando está por morir larga tinta a borbotones. ¿es así morir de un buen tajo? Cuanto más cerca la muerte ¿más sangre a chorros?

Compré un buen combustible.
Listo para prenderle fuego al borrador
de mi vida.
Ese manuscrito falso, ese cruel apócrifo.

El cachorro no tiene piedad y rompe todo.
Es imposible —por ahora—
curar su pequeña neurosis.
Y los pájaros de la madrugada vuelven al nido
con su madre,
gallina del amor inquebrantable,
alas cortas, poco carreteo.

Allá está Jacinto jugando al empleado del mes.
La fábrica de colchones tiene todos
los sueños reservados
a dios en su oficina.
Y en el negocio de tu viejo
hoy vi entre dos sillones de cuero
marrón,
flotar al sueño sobre el colchón,
¡gran publicidad!
Tu familia subsiste y se mantiene gracias a la venta
rutinaria de electrodomésticos.
Nunca nadie pensó en un uso
tan positivista de la electricidad,
del matrimonio y sus hipotecas.
Llevemos a pastar los lobos,
al parque.
Que corran y que muerdan
a los enemigos públicos de la intimidad.
Para eso prometí poner en duda
el conocimiento científico,
el éxodo voluntario,
la fisonomía del dolor,
los sueños de la voracidad,
el desprecio sistemático por los
borrachos,
esos fieles amigos que se dejan ver alegres
por Constitución, o en Alberdi, o en El zapato.

Oh, Santa niña de cejas de diablo,
ya no me uno al coro de los vencidos!
no puedo levantarme temprano
ni practicar la autosuficiencia;
todas las falsas poses de oscuro
y maldito,
esos disfraces bonitos,
me quedan grandes.

Para los calculadores:
jamás tendré “un proyecto a futuro”
¿qué es esa verdura?
no puedo apretar el dentífrico
desde abajo, prolijamente.
Un beso en la boca
al despertar
porque...
¿cómo besarte si ya corriste a cepillarte?,
¡esas especulaciones,
esas miserias pequeñas!

No hay verdad en el lenguaje
ni mentira
ni amor ni odio
hay palabras, tan sólo, como piedras tiene el camino,
como flores en el infierno
del invierno.
Yo crecí en El Campito
aprendí algunos juegos,
no tantos como mi viejo,
muchos más que mi hermano pequeño.
Y mi hermano, el héroe,
es ahora un cazador,
tiene las venas hinchadas, un bosque
propio; domina las alturas donde
se hizo guerrero, visionario,
agricultor y genio.

16 de diciembre de 2009

writer´s block,


leer leer leer leer leer leer
escribir escribir
proporciones...

Hace cinco meses
viste la última película,
la última "visible"...

cuando no sale, no sale
y para qué insistir
si no sale,
ya pasa, ya pasa mi niño,
mi negrito...

ya pasa ya vuelve
la araña
la más araña
la muzza
la musaraña